Pieza patrimonial de julio de 2007.

BENJAMÍN VICUÑA MACKENNA A SU LLEGADA A CONCEPCIÓN DURANTE LA "CAMPAÑA DE LOS PUEBLOS" (22 DE FEBRERO DE 1876)

En la tercera sala patrimonial del segundo piso del museo, dedicada a Benjamín Vicuña Mackenna como historiador, político, periodista y americanista, se destaca la maqueta del diseñador Diego Sandoval, a escala 1:25 (1,18 x 0,68 metros), confeccionada en el año 2001. Esta maqueta, que reproduce fielmente la estación de ferrocarriles de Concepción, nos muestra a don Benjamín como candidato a la Presidencia de la República, improvisando un discurso ante sus conciudadanos a la salida de ese recinto ferroviario.

21/07/2007

Fuente: Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna

En el año 1875 don Benjamín Vicuña Mackenna presentó su dimisión a la Intendencia de Santiago para postularse como candidato liberal disidente a la Presidencia de la República. Durante su "Campaña de los pueblos", como él la denominó, el abanderado recorrió las ciudades y pueblos del sur en busca del apoyo ciudadano. El recibimiento de la población penquista aquel 22 de febrero de 1876 fue tan masivo que para que don Benjamín y su comitiva pudieran salir del recinto ferroviario, fue preciso abrirles paso antes de que el candidato llegara a la plaza de la estación y pronunciara un improvisado discurso sobre una tarima de madera, tal como se ha representado en esta maqueta. Recordemos algunas de sus palabras: "¡Pueblo de Concepción, pueblo de hombres libres y de almas levantadas a todos los heroísmos, os saludo con el alma henchida de los más vivos sentimientos de gratitud. ...Y bien, ¿sabéis lo que han hecho con esta ciudad tan ilustre, tan altiva y tan glorificada por la historia los hombres que aquí se llaman los conductores de vuestra opinión? Esos hombres arrancaron a las sienes de esta reina de las ciudades libres de Chile, de esta ciudad que había abatido al bárbaro, que había abatido al español, que había abatido todos los despotismos antiguos y recientes, su corona reluciente de gloria y de martirio; y metiéndola entre crespones dentro de una maleta de viaje, fueron a arrojarla en Santiago el 28 de noviembre de 1875, a los pies del hombre que ha dicho a los pueblos: 'Mi voluntad es hoy la única ley de la república'. Para lavar tan grave y tan inmerecida mengua, preciso es, ciudadanos, que os agrupéis bajo la vieja bandera del pueblo penquisto, y que otra vez aquí, en esta misma plaza, libremos las batallas del derecho, no en sangrienta arena, sino en el recinto libre de las urnas". La estación de trenes de Concepción había sido inaugurada recientemente, en 1874, y según se cuenta, tenía fama de ser la más bella e imponente de todas las existentes hasta la fecha en el país. Dicho edificio, junto a la casa de máquinas y el amplio hangar de madera, fueron destruidos por el terremoto de 1939.

Recursos adicionales

Materias: Antropología
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