Juan Fernández: su historia contada por Benjamín Vicuña Mackenna

Bahía Cumberland, Archipiélago Juan Fernández. Colección de Fotografía. Museo Histórico Nacional

Robinson Crusoe, Alejandro Selkirk y Daniel Defoe

Benjamín Vicuña Mackenna debate sobre la veracidad de la novela de Defoe, y luego de descartar varias teorías, valida la tesis de que el personaje es una ingeniosa transfiguración del marino escoces.

Bahía Cumberland, Archipiélago Juan Fernández. Colección de Fotografía. Museo Histórico Nacional

En 1719 Daniel Defoe escribió Robinson Crusoe, considerada la primera novela inglesa. Se trata de la autobiografía ficticia de un náufrago inglés que pasa largos años en una isla remota.

Muy antiguo es el debate entre críticos literarios, viajeros y geógrafos si fue la isla de Más a Tierra de Juan Fernández el lugar "verdadero o imajinario que la fantasía de Daniel Defoe asignó como teatro a las aventuras de su Robinson Crusoe", y si el personaje está basado en los hechos reales ocurridos a Alejandro Selkirk, un marino escocés que estuvo durante cuatro años y cuatro meses como náufrago en una isla desierta.

El historiador Benjamín Vicuña Mackenna debate acerca de la veracidad de esta novela, y desenmaraña las interpretaciones que existen, a través de la búsqueda e investigación de fuentes primarias y secundarias, como cartas de navegantes o libros de naufragios.

Una de las más difundidas, y refutada por él, dice que "fiándose en el extraño i caprichoso título que el novelista puso en la carátula de la primera edición de su obra clásica, [...], no fué la isla chilena sino una posesión equinoccial [...] cerca [...] del Orinoco" (Vicuña Mackenna, 1883: P. 121) el lugar donde transcurren los hechos de la novela.

El título original de la primera edición del libro era "La vida y extrañas sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe, de York, marinero que vivió durante veintiún años solo en una isla inhabitada de la costa de América, cerca de la boca del gran río Orinoco, habiendo sido arrastrado a la orilla tras un naufragio, en el cual todos los hombres murieron menos él. Con una explicación de cómo al final fue insólitamente liberado por piratas, escrita por él mismo".

Otra versión dice que la novela relata la leyenda de Pedro Serrano. No obstante, Vicuña Mackenna la rechaza debido a que la descripción no se ajusta a los "detalles de injenio i de aplicación, de vivienda i de recursos, de vestidos, de animales, etc.", que existe en Juan Fernández.

Por esta y por otras razones, el historiador valida la tesis de que "Robinson Crusoe no es sino una injeniosa transfiguración de Selkirk, cuya relación evidentemente leyó Defoe antes de echar a luz la suya" (Vicuña Mackenna, 1883: P. 123)

Bibliografía

Juan Fernández: su historia contada por Benjamín Vicuña Mackenna

Desde que avistó la "tierra de Robinsón Crusoe i sus mil leyendas" en 1859, su autor se tomó 24 años para escribir esta exhaustiva investigación del archipiélago desde su descubrimiento hasta el siglo XIX.

Juan Fernández: descubrimiento, piratas y corsarios

Descubrimiento redujo sólo a días la navegación desde El Callao, que hasta entonces duraba más de seis meses. El archipiélago sirvió también de refugio a piratas y corsarios que asolaron las costas de Chile durante la Colonia.

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