Robert Gerstmann. Foto original de placa en memoria de Alexander Serkirk en la isla Juan Fernández. Colección Museo Histórico Nacional

Alejandro Selkirk en Juan Fernández según Benjamín Vicuña Mackenna

Robert Gerstmann. Foto original de placa en memoria de Alexander Serkirk en la isla Juan Fernández. Colección Museo Histórico Nacional

El capitán del buque pirata Dampier, decidió volver a Juan Fernández en busca de cinco tripulantes, que meses atrás había abandonado, después del fallido asalto a un galeón, a la provocación y combate que tuvo con un buque francés y la denuncia de su presencia en las costas chilenas y peruanas.

Alejandro Selkirk, oficial escocés de su tripulación, "elijió para irse a vivir [...]sin más equipaje que su biblia, su fusil, su voluntad i un poco de tabaco, con la adición de su caja de ropa, una hacha, una libra de pólvora i otros utensilios" (Vicuña Mackenna, 1883: p.134).

Selkirk estuvo entre 1704 y 1709 en la isla denominada "Más Tierra", actual Robinson Crusoe. Vicuña Mackenna relata que "pasaba las horas hábiles del día en el morro que todavía se llama en la isla el divisadero de Selkirk, contemplando el ancho inmensurable océano, siempre grande, siempre solitario".

Los primeros días consumió sus provisiones. Más tarde tuvo que aprender a ser cazador y pescador para sobrevivir. Construyó su cabaña en medio del bosque, "abrigada contra los vientos i contra los españoles i sus perros". Más tarde hizo un huerto y hasta una pequeña granja con cabras.

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Esta vida solitaria y tranquila tuvo hasta que una mañana del 31 de enero de 1709 divisó en el horizonte una vela "que su vista ejercitada de marino le hizo presumir fuera amiga" (Vicuña Mackenna, 1883: p.143). Se trataba de una expedición compuesta de dos buques.

Éstos se sorprendieron "al observar aquella noche que en la desierta isla brillaba un fuego, i mayor fue su maravilla cuando, acercándose al siguiente día a la playa, vieron bajar a ella a un hombre rodeado de un grupo de cabras" (Vicuña Mackenna, 1883: P. 144).

Selkirk los festejó regalándoles en sabroso asado y partió con ellos a navegar las costas de Perú y México, donde hizo fortuna, dirigiéndose luego hacia su tierra natal.

Bibliografía

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